La primera moto-ambulancia para perros callejeros ya salvó una vida

El hombre que creó la moto-ambulancia por el amor que le tiene a los perros se cansó de que los  demás medios de transporte se negaran a llevar los animales al veterinario.

El inventó de Sebastián Farfor de Salta, Argentina, ya salvó la vida de el primer perrito que llegó justo a tiempo al centro veterinario para ser atendido.

En su primer operativo, Farfor salió bajo la inclemente lluvia con su sirena encendida buscando al perro que yacía herido en la calle.

Un vecino del lugar contactó a Farfor para que trasladara al animal directamente a la veterinaria.

"Ya está a salvo", comentó Farfor.

El creador de este servicio gratuito se valió de un pequeño carro con dos ruedas que parece un remolque y funciona para ser adaptado a cualquier tipo de moto.

Asimismo, cuenta con un sistema de luces, seguridad para los animales, sirenas y ventilación para transportar con mayor comodidad a mascotas de todos los tamaños.

El servicio fue diseñado para animales que necesiten acudir de manera urgente a la veterinaria, sea por heridas o enfermedad.

El proyecto salió adelante gracias a la solidaridad de varios salteños que hicieron donaciones para contribuir con la causa.

Por ahora, Farfor espera que el proyecto se replique en otros lugares de Argentina y que los políticos puedan regular su circulación.

Además anda buscando por conductores voluntarios que permitan que el servicio se pueda prestar las 24 horas.

En 2017 Farfor ya había realizado un proyecto por el bienestar animal. En este momento creó un comedor comunitario para perros en un parque de Salta.

Además en la actualidad aún diseña y arma carritos para perros inválidos, que regala de forma desinteresada por "amor a esa mascota".

El amor puede rehabilitar cualquier condición en una mascota. Ellos responden y agradecen a cada muestra de cariño que un humano les da después de una tragedia.

Así fue la historia de Prince, un perro mestizo de 14 meses, que fue encontrado llorando en un campo inundado cuando era un cachorro.

Sus dos patas traseras habían sido amputadas limpiamente, a pesar de que parecía no tener problemas de salud.

Su salud empezó a deteriorarse en el refugio. Así que su salvador ignoró las repetidas sugerencias de los veterinarios para acabar con Prince y lo cuidó hasta que recuperó la salud.