Sanidad andaluza tendrá que pagar 1.236.000 EUR a familia de niña muerta por negligencia médica

Tras varios años de batalla, finalmente el Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 6 de Málaga dictó sentencia sobre el caso de una mala praxis médica a una niña con capacidades especiales.

El juez condenó al Servicio Andaluz de Salud (SAS) a indemnizar con 1.236.000 euros a una familia por las secuelas sufridas por la niña, entre ellas daño cerebral, por una extubación accidental.

La niña con síndrome de Down tenía 11 años para ese momento. Ingresó el 3 de febrero de 2011 en el Hospital Materno Infantil de Málaga tras ser remitida desde el Hospital Punta Europa de Algeciras, con un cuadro de neumonía multifocal e insuficiencia respiratoria.

Médicos en sala de operaciones. Fuente: Shutterstock

Médicos en sala de operaciones. Fuente: Shutterstock

Pasaron dos días y estuvo recluida en planta de Pediatría con mala evolución. Le diagnosticaron gripe A y se decidió el traslado a la UCI pediátrica, donde la intubaron hasta que la medicación hiciera efecto y mejoraran sus problemas respiratorios. También la mantuvieron sedada para evitar molestias.

18 MINUTOS SIN OXÍGENO

El abogado Damián Vázquez, de la asociación “Defensor del Paciente”, presentó una demanda en la que señaló que los facultativos aconsejaron a sus padres que no se quedaran con su hija durante la noche, alegando que debían descansar.

Médico atiende a paciente: Fuente: Wikimedia Commons

Médico atiende a paciente: Fuente: Wikimedia Commons

La madre de la niña en uno de esos días trató de hablar con su pequeña, quien apenas pudo comunicarle que no podía hablar.

El 14 de febrero de 2011 los padres recibieron en horas de la madrugada una llamada del hospital en la que les comunicaron que su hija había sufrido una parada cardíaca tras una extubación accidental.

Médico con libreta en mano. Fuente: Pixabay

Médico con libreta en mano. Fuente: Pixabay

En la sentencia se indica que la menor estuvo 18 minutos sin oxígeno en el cerebro como consecuencia de la deficiente intubación y, según denunció el abogado durante el juicio, sufrió otra negligencia.

Tal como dice la resolución judicial, le colocaron de forma inadecuada una sonda nasogástrica con finalidad alimenticia, que terminó insertada entre la pleura y el pulmón.

La niña permaneció en la UCI pediátrica hasta el 17 de marzo de 2011 y durante ese tiempo superó la neumonía y la gripe A, pero sufrió daño cerebral por la demora en solucionar la extubación.

Profesional de la salud con bata médica. Fuente: Pixabay

Profesional de la salud con bata médica. Fuente: Pixabay

En este sentido, la sentencia reconoció que la menor, que tenía una situación previa de discapacidad y una vida normalizada, se vio perjudicada de forma más que irreversible.

De ese modo, acordaron una indemnización de 1.236.633,13 euros, que es la suma de las cantidades reconocidas por los días de curación hasta la estabilización de las lesiones (13.299,57 euros), las lesiones permanentes o secuelas, así como el perjuicio estético (412.294), la incapacidad permanente de la niña (191.725.34), que requiere la ayuda de otra persona por su invalidez (383.450,65), el daño moral de la menor (95.862,67) y el perjuicio moral a los padres (140.000).