Mujer valenciana que vivía en un trastero con su hijo discapacitado finalmente tendrá hogar normal

Al final del túnel siempre hay una luz y eso lo pudo comprobar Rosario Planas, quien -tras vivir en condiciones inhumanas en un trastero junto a su hijo discapacitado- finalmente consiguió una vivienda social.

Este lunes, la mujer de 66 años firmó el contrato de alquiler en el que pagará 61 euros al mes por piso, más 10 euros por el gasto de escalera y se mudará próximamente apenas tenga agua y luz.

Esto dista mucho de los 360 que anteriormente pagaba y que fue vendida por la propietaria.

La Coordinadora Solidaria de Estibadores del Puerto y la empresa de frutas SanLucar se ofrecieron a ayudarla y le pagaron hospedaje en un hotel durante dos semanas para mejorar sus condiciones mientras resolvía el alquiler.

"El proceso de asignación de una vivienda de protección oficial ha sido rapidísimo gracias en gran parte a los medios de comunicación que me habéis apoyado muchísimo", declaró Planas con una enorme sonrisa que no podía ocultar.

Ahora la madre está contenta con su nuevo hogar que es de unos 60 metros, ubicado cerca del barrio del Cabanyal, al lado de la Avenida de los Naranjos.

“Un piso muy recogidito con un precio muy bueno. Tan solo voy a pagar 60 euros. Desde que me lo dijeron el viernes, he estado todo el fin de semana sin dormir pensando en cómo sería el piso", expresó.

La sexagenaria calcula que es solo cuestión de días lo que le tomará para mudarse. Asimismo, está muy emocionada de compartir la buena nueva con los amigos de El Puchero. "Se han portado enormemente bien conmigo, estoy muy agradecida y me voy corriendo a darles la noticia", concluyó. 

Rosario pidió ayuda a las autoridades en vista de su situación. “Vivo en un trastero desde hace dos meses porque es lo único que puedo pagar”, dijo en aquel momento.

Rosario fue desahuciada de su casa en octubre del año pasado y, años antes, se rompió el pie, perdió su trabajo, el cual consistía en cuidar a un hombre mayor.

Luego de este accidente, cayó en una larga lista de desempleados y no pudo seguir pagando el alquiler de su casa. Por eso pasó a vivir en un trastero, hasta ahora.