Mujer murió tras médicos cortarle una arteria por error: "se le paró el corazón por 26 minutos"

El esposo de la mujer asegura que falleció como consecuencia de mala praxis en una cirugía a la que fue sometida.

Kenia Gutiérrez, una inmigrante mexicana de 33 años que era profesora de Zumba, murió tras agonizar durante más de un mes en el Centro Médico de la Universidad de California en Irvine (UCI), en el condado de Orange, reportó Univision.

Gutiérrez llegó a Estados Unidos hace 15 años y a pesar de ser indocumentada se dedicaba a dar clases de Zumba para apoyar económicamente a su esposo, Jaime Pinzón. Cada estudiante le pagaba dos dólares y aunque no era mucho, se sentía orgullosa de poder ayudar.

UNA PAREJA CON UN SUEÑO

La pareja tenía el sueño de ser padres y formar un hogar en la ciudad de Santa Ana, pero sus intentos por cumplirlo solo les trajeron desgracias.

La primera vez que salió embaraza, Kenia sufrió un aborto, en la segunda ocasión el feto creció afuera de su matriz y tuvieron que extirparle una trompa de Falopio.

Cuando finalmente pensaron que se convertirían en padres, el ginecólogo les informó que el embrión nuevamente estaba creciendo en el lugar incorrecto.

Tras la noticia Gutiérrez no quiso que le extirparan su otra trompa de Falopio, ya que eso le imposibilitaría tener hijos de manera definitiva, en cambio pidió que le aplicaran una inyección para provocar la expulsión natural del feto.

COMPLICACIONES MORTALES

Tan sólo 15 días después de esto, la mujer comenzó a tener un sangrado. A pesar de que no se veía como algo de gravedad decidieron acudir al hospital para confirmar que todo estaba bajo control.

A Kenia le realizaron un ultrasonido en la sala de urgencias que puso en alerta a los médicos y por eso le practicaron una cirugía de emergencia.

Dos horas más tarde mientras Jaime se encontraba en la sala de espera recibió las malas noticias: "Me dijo que las cosas se habían complicado y que le habían cortado una arteria principal. Fue un error de la doctora", explicó.

Al día siguiente le informaron de más dificultades: "Los doctores dicen que se le paró el corazón durante 26 minutos, que eso le afectó sus pies, sus riñones y que quizás tuvo un derrame cerebral", dijo Javier.

Posteriormente los médicos notaron que los pies de Kenia estaban hinchados debido a la mala circulación y que no reaccionaba ante los estímulos.

Durante una segunda cirugía se tomó la decisión  de amputar parte de sus piernas, hasta la mitad de la pantorrilla, para salvarle la vida.

LA AGONÍA FINAL

Tras cuatro días de mejoría, tuvo un nuevo retroceso. Su estómago se inflamó y debieron intervenirla nuevamente, esta vez le cortaron una parte del intestino que no estaba funcionando, aparentemente como resultado del paro al miocardio que sufrió en la primera operación.

"Desde de ahí nunca abrió sus ojos, nunca se recuperó. Al contrario, fue empeorando", contó Javier.

Kenia fue declarada con muerte cerebral y permaneció conectada a las maquinas hasta que su esposo tomó la decisión de dejarla ir tras la insistencia de los médicos.

Luego del fallecimiento Jaime planea demandar al hospital y se aferra al argumento de que una enfermera aceptó que le habían cortado una arteria principal a su esposa por negligencia, lo que la llevó a la muerte.

El Centro Médico UCI no comentó sobre esta muerte ni sobre la posible demanda en su contra, alegando que revelar información sobre los pacientes violaría políticas de privacidad.

ANCIANA MURIÓ EN AGONIA TRAS ERROR DE ENFERMERA

Una enfermera del Centro Médico de la Universidad de Vanderbilt inyectó accidentalmente un anestésico paralizante a una paciente mientras intentaba darle un sedante.

El error causó el fallecimiento de la mujer, quien sufrió un paro cardíaco y muerte cerebral parcial. Si deseas saber más sobre esta historia haz click aquí.