Hombre hizo un conjuro para recuperar a su amada y todo termina en colapso ferroviario y arresto

Un extraño paquete, dejado en las vías de un tren, causó alarma sobre un presunto ataque terrorista, por lo que la Policía Nacional de España activo rápidamente el protocolo por ataques de este tipo.

Sin embargo, la supuesta bomba no era más que “un conjuro de amor” que no hizo su trabajo, sino que, por el contrario, revirtió los deseos del arriesgado y supersticioso hombre. 

Se trataba de una piña hueca rellena con clavos, alfileres, posos de café, uvas, dos papeles y semillas de color rojo y negro, que fue dejada en la vía del tren de Alicante y que originó retrasos de 149 minutos en 8 convoyes, afectando 135 pasajeros.

Este curioso episodio -que fue confundido con un atentado- ocurrió hace unos días. Testigos informaron que habían visto a dos individuos -de rasgos árabes- haciendo un ritual, parecido a un rezo y luego dejaron el paquete negro.

Artificieros del Tedax de la Policía Nacional verificaron que se trataba de una falsa alarma. Posteriormente, el hombre de 38 años explicó que realizaba un conjuro de amor para su expareja, quien lo había dejado.

Se declaró fanático del esoterismo. Las semillas de color rojo y negro provienen de la planta 'Abrus pecatorius', más conocida como regaliz americano, y contiene la sustancia abrina, una toxoalbúmina considerada "muy tóxica", por lo que está prohibida.

Sin embargo, han sido tradicionalmente usadas en ambientes esotéricos, donde se le conoce bajo la denominación de 'peonia'.

La piña también contenía dos trozos de papel: uno con el nombre de la expareja y el segundo con el dibujo de una calavera y otros nombres; uno era el de su exsuegra y otro un hombre, que se presume es el nuevo amor de su expareja.

Este caso lo lleva el juzgado de Instrucción número 5 de la ciudad, del juez Manrique Tejada. La mujer lo denunció por violencia, así que le establecieron una condena de un año de alejamiento y prohibición de comunicación con el amor que pretendía recuperar. Parece que el conjuro no hizo efecto.