Padre arrestado por matar a su bebé de 38 días sonríe irónicamente a los reporteros

Rodríguez fue detenido luego de reconocer que había sido culpable de la muerte de su hijo recién nacido.

Christian Rodríguez de 24 años fue acusado de la muerte de su bebé, quien apenas tenía un mes de nacido. Todo comenzó cuando el infante se golpeó la cabeza, por lo cual empezó a llorar desconsoladamente, una situación que desesperó al padre.

Ante tal circunstancia Christian tomó al pequeño para tirarlo salvajemente contra el suelo, lo que provocó su muerte, de acuerdo a la información de New York Post.

UN TRÁGICO MOMENTO

Según el informe forense, el bebé murió debido a un traumatismo craneal ocasionado por el golpe que recibió al momento de su caída al suelo.

El suceso ocurrió en El Bronx, en la ciudad de Nueva York, donde el chico fue llevado al Lincoln Hospital para ser atendido de emergencia con el fin de salvar su vida.

Sin embargo, debido a la gravedad de su condición, el recién nacido tuvo que ser trasladado a la unidad de traumatología del Columbia Presbyterian Hospital, donde a pesar de los esfuerzos del personal médico del lugar, falleció a tan solo un mes de haber llegado al mundo.

LO HA HECHO EN OTRAS OCASIONES

Por su parte, Rodríguez fue llevado a la corte, donde las autoridades revelaron que el bebé se había fracturado el cráneo, lo cual le ocasionó hemorragia y hematomas en su cabeza.

Pero la serenidad del padre fue una de las cosas que más impactó e indignó a la audiencia cuando se dijo que él había admitido su culpabilidad en lo que le había sucedido al niño.

Durante las intensivas investigaciones se descubrió que Christian también había sido acusado de lanzar a otra hija suya de 3 meses al suelo, pero esta pequeña corrió con mejor suerte que la bebe y no falleció, aunque el hombre de 24 años tiene prohibido acercarse a ella.

Cuando los especialistas encontraron al pequeño avisaron rápidamente a las autoridades, pues la situación en la que se encontraba el niño era bastante crítica, pues tenía signos de haber sido agredido intencionalmente y no fue producto de un accidente, como lo había querido resaltar su padre en un principio.

En un caso similar, un niño rompió en llanto cuando explicó el crimen de su hermanita ante la corte. AJ Hutto vio cuando su madre sostenía a su hermana Adrianna, de siete años, bajo el agua en la piscina de la casa de la familia.