4 años después de que un hombre cerrara su hocico con cinta, esta perra crece en un hogar amoroso

Caitlyn tuvo que ser operada dos veces para remover la cinta adhesiva de su hocico y ahora reside felizmente con el fiscal que la defendió en el juicio donde su agresor fue condenado a cinco años de prisión.

Es difícil imaginar como algunas personas carecen de empatía ante las mascotas, al punto de hacerles daño físico y emocional. Este fue el caso de Caitlyn, una perrita de Bull Terrier que a sus 15 meses de edad fue vendida a unos dueños que abusaron despiadadamente de ella.

La cachorra pasó tres días con el hocico envuelto en cinta adhesiva. Al parecer William Leonard Dodson, responsable del vil acto, pretendía que ella no pudiera ni ladrar, ni comer. 

LA GUERRERA DETRÁS DE LA TERNURA

Al ser rescatada por sus antiguos amos, con la ayuda de la Sociedad de Animales de Charleston, Caitlyn tuvo que ser sometida a dos intervenciones quirúrgicas para remover la cinta de su cara. Fue una operación para quitar el adhesivo y otra para reconstruir sus labios.

Según Upscl su dolor era tan fuerte, que incluso después de tener libertad de movimiento en su boca, la perra no podía comer, ni tomar agua. Afortunadamente su historia hizo eco y los tratamientos necesarios para su recuperación fueron financiados por personas de todo el mundo.

La historia de Caitlyn llegó a la corte, donde gracias a Ted Corvey, su abogado defensor, Dodson se confesó culpable y fue sentenciado a cinco años de prisión.

EL FINAL FELIZ SE HIZO REALIDAD

Luego de pasar por varias famlias adoptivas, esta hermosa perrita finalmente encontró un hogar permanente en seno de familiar del fiscal que trabajó en su caso. Ahora a cuatro años del traumático episodio, Caitlyn finalmente tiene una vida plena, llena de amor y felicidad.

Ya en un entorno saludable y acompañada de sus nuevos hermanos perritos, el único remanente de ese oscuro momento en su vida, son las cicatrices que rodean su hocico.

Esta historia nos hizo recordar la historia de Bron, un perrito que pasó 8 años en condiciones deplorables, en las cuales nunca recibió amor, hasta que voluntarios de Rescate Animal lo sacaron de su infierno dándole el amor y el cuidado que él tanto necesitaba.