Mamá comparte su dolor y explica porqué la gente no debe llamar a sus hijas "medio hermanas"

Rachel Sobel, madre de dos, está molesta por la forma en que sus hijas son tratadas, y explica el porqué nadie debe categorizar la relación de sus hijas.

Rachel, previamente divorciada, tiene una hija de su primer matrimonio. Tras volverse a casar, tuvo otra hija, ocho años después de su primogénita. En un principio, le preocupó la diferencia de edad, pero al poco tiempo, sus miedos se disiparon, ya que "la mayor es la protectora, y la pequeña es su sombra".

Los hermanos que no tienen ambos padres en común también tienen dos familias en vez de una. Si bien hay posibles ventajas y desventajas a tener una familia extra grande, sigue siendo una familia, y el trato debe ser exactamente el mismo.

De la misma forma en que todos los hermanos juegan, pelean y demuestran afecto, sus hijas son muy cercanas, no son "medio" nada, y tener padres distintos no afecta el vínculo entre ellas. "Ellas asumieron el rol de hermanas tan natural y amorosamente, ¿por qué no puedes todos los demás aceptarlo y hacer lo mismo?", escribió.

Si bien las niñas técnicamente son medio-hermanas, la gente suele señalarlo, y constantemente le recordaban a la mayor que la bebita es su media-hermana. Para Rachel, eso es simplemente una rcaracterización incorrecta de la relación que comparten.

"Cada vez que la palabra media-hermana sale casualmente de la boca de alguien, como si no fuera gran cosa, mi hija mayor se siente mal. Me pregunta por qué la gente sigue diciendo eso y qué significa para ellos, y busca señales de cómo se supone que debe sentirse sobre su hermana. Es molesto, me enfurece, y francamento, es de mal corazón".

La madre de dos trabaja duro para darle un hogar lleno de amor a ambas niñas, y no le gusta que la gente critique su situación o le reste importancia a lo que han construido. Señalando que son una familia como cualquier otra, implora a los demás a pensarlo dos veces antes de comentar sobre las dinámicas familiares de los demás.

Desde la perspectiva de las "medio-hermanas", la situación pinta muy distinto. A pesar de que hay una considerable diferencia de edad, de aspecto e incluso de raza, para ellas, siguen siendo hermanas.

El término causa separación y confusión, sin mencionar la molestia de tener que explicarle tu estructura familiar a alguien, sólo para que te respondan, "ah, es que sólo son medio-hermanas".

Cuando les preguntan qué padre tienen en común, la pregunta es redundante y prefieren evitarla, después de todo, son familia y son hermanas, ¿por qué tienen que reducir su relación y su vínculo?

Otra que implora por un cambio a la hora de expresarnos es Sandra Bullock. La actriz, conocida por su lucha para promover la adopción, explicó el motivo por el cual no utiliza la palabra “adoptado”. En una entrevista muy personal, la famosa artista dejó ver que tiene muy claro que una familia se basa en el amor y no en el ADN.