Tiñen a sus perros y los preparan por horas porque para ellos son tan solo una competencia

Hay un extraño mundo donde los perros son más que mascotas; son "socios" en un proceso artístico que es demasiado complejo como para ser considerado simplemente un pasatiempo.

Hay quienes tienen mascotas porque las aman y adoran recibir cariño de sus amigos de cuatro patas. Pero también hay quienes dedican su vida a competir con sus peludos en concursos de belleza donde alteran por completo la imagen del canino.

Pero ¿Es seguro teñir a tu perro? ¿Es cruel? ¿Es legal? Según lo complejo del diseño, el proceso puede tardar entre 40 y 50 horas en completarse, lo que puede significar un nivel de estrés alto para los peludos.

Quienes defienden esta práctica, "garantizan" la seguridad de los perros y la calidad del proceso creativo.

Dicen que la parte más importante del proceso, de hecho, es la felicidad del perro. Un canino infeliz no se quedaría quieto por tantas horas, por lo tanto, creen tener su "consentimiento".

Aseguran que el tinte usado es vegetal, no tóxico; y que los adhesivos y sprays están diseñados específicamente para perros.

Dicen que no debemos preocuparnos por su bienestar emocional, pues las mascotas son seleccionadas por su personalidad. Los "elegidos" tienen un temperamento tranquilo y aman ser el centro de atención cuando se presentan frente a los jueces y el público.

¿CÓMO ES EL PROCESO?

El peluquero inicia cortando el pelo del caniche. Luego "esculpe" y tiñe su pelaje cual lienzo. Todo lo que tu cerebro pueda imaginar, es posible replicarlo en el pelaje del perro; incluyendo el imaginario de Alicia en el País de las Maravillas, La Sirenita o el Mundo Jurásico.

En definitiva, si decides someter a tu can a esta práctica, debes ser consciente de su personalidad. Tomar a tu pequeño perro tímido y teñirlo para que parezca un panda sin duda atraerá mucha atención. Pero quizá él no aprecie eso y encuentre toda la experiencia realmente estresante.

La gran pregunta es, ¿son las mascotas realmente felices con esto? Resulta curioso que esta práctica esté tan normalizada, y valdría la pena detenerse a pensar si no se trata de otra forma de tortura animal.