Turista furiosa llama a la policía después de casi desmayarse al ver la cuenta del restaurante

Una turista bogotana fue prácticamente estafada en un establecimiento playero de Cartagena, pero logró salirse con la suya al denunciar ante las autoridades.  

En la tarde del lunes 1 de abril, agentes de la policía en Playa Blanca fueron informados de un posible caso de cobro excesivo a una familia de Bogotá, según informa Noticias Caracol.

Janneth Jiménez Jiménez, de 59 años, se dirigió a poner la denuncia con factura en mano, resaltando el alto monto cobrado por el operador turístico por los consumos realizados en su permanencia en la playa.

La factura plasma el cobro de un parasol por $60.000 pesos colombianos, tres micheladas por $60.000, siete Club Colombia por $105.000, una mojarra roja por $80.000, una Coca-Cola por $7.000, un cocoloco por $35.000, el servicio por $100.000 y, además, propina voluntaria.

El recibo total dio $447.000, pero cuando se verificaron los precios en la carta de productos, se percataron de que efectivamente les estaban cobrando $292.000 pesos de más.

La Policía Metropolitana de Cartagena y personal de la Secretaría del Interior y Convivencia Ciudadana del Distrito entonces constataron la información, obligaron al establecimiento a devolver a la turista el excedente cobrado y los sancionaron con una multa.

A pesar de que la Alcaldía de Cartagena ha hecho los esfuerzos por vigilar las playas y asegurarse de que turistas ni lugareños sean engañados por vendedores abusadores, los casos de estafa siguen suscitándose.

Esta familia tuvo suerte al poder contar con la ayuda de las autoridades. No todos los casos terminan de la misma manera.

“Me preocupa esta situación porque soy colombiana y sé que el turismo es muy importante en Cartagena, y no me explico cómo es posible que hagan eso. Mi yerno que es mexicano dijo que no recomendaría ese lugar, y es muy triste que eso pase”, se lamentó Jiménez.

En una historia similar de estafas, Patricia Robertshaw, una mujer de 42 años de Barrowford, Inglaterra, hizo creer al instituto de Investigación del Cáncer de Yorkshire que tenía esa enfermedad para lucrarse.

Uno de los aspectos más llamativos de este caso es que Patricia trabajaba como encargada de eventos en el instituto. Ella les hizo creer que se estaba sometiendo a tratamientos de radioterapia para conseguir tres meses de pago por enfermedad. Lee la historia completa, haciendo clic aquí.