Conmovedora historia de padres que adoptaron a bebé con síndrome de Down sin dudarlo un segundo

Ellos soñaban con ser padres, pero a pesar de sus intentos no pudieron lograrlo por vía natural, pero luego les llegó un gran amor.

Gabriel y Silvana se casaron en 2003, pero su deseo de tener un hijo se vio truncado a pesar del tratamiento de fertilidad, sin embargo la adopción de un bebé les cambió la vida.

En 2014 les dieron la custodia de un pequeño con Síndrome de Down, y ahora cuentan cómo Ian los llenó de pura felicidad.

Padres adoptan niño con Síndrome de Down-Imagen tomada de Facebook-Somos Jujuy

Padres adoptan niño con Síndrome de Down-Imagen tomada de Facebook-Somos Jujuy

La pareja deseosa de formar una familia, se anotó en el Registro Único de Aspirantes a Guarda con Fines Adoptivos (RUAGA).

"En abril de 2012 llegó un pedido a nivel nacional de adopción de un nené de siete años con Síndrome de Down en la Provincia de Buenos Aires y nos anotamos. Al poco tiempo, publicaron en los diarios de Rosario, donde vivimos, el caso de Ian y decidimos ir a conocerlo", contó Silvana.

LA NOTIFICACIÓN

Una semana más tarde de haberse postulado, la pareja fue notificada de que habían sido seleccionados entre muchas familias.

Luego de conocer a la trabajadora social, el 8 de mayo de 2012 la jueza les ratificó que fueron elegidos para la adopción.

"Llegamos al centro donde estaba internado pensando que íbamos a llevarlo a casa y nos informan que había nacido con bajo de peso. A los dos o tres días le detectaron un tipo de leucemia. Hubo que hacerle quimio."

Bebé tomando la mano de su madre-Imagen tomada de Public Domain

Bebé tomando la mano de su madre-Imagen tomada de Public Domain

Silvana manifestó que el proceso fue duro para ellos, pues luego de tener la ilsuión de llevar a un bebé a casa, no sabían si el niño saldría con vida del hospital.

"Estuvimos dos meses acompañándolo en el tratamiento hasta que se recuperó", explicó Gabriel.

Los padres adoptivos recién conocían a Ian y ya tenían que hacerle frente a esta difícil situación. Llegaban todos los días al hospital en el horario de visita para acompañarlo en el tratamiento.

"El diagnóstico fue leucemia y pesaba dos kilos. Era llegar al lugar, meter las manos en la incubadora, agarrarlo para que sintiera que estábamos con él y ahí lo atendían. El dolor que sentía era el mismo que si lo hubiera llevado nueve meses en la panza", recuerda la mamá.

POR FIN EN CASA

Dos meses pasaron para que pudieran llevar al bebé con ellos. En julio, Ian conoció su casa y ya para el 2014 les dieron la adopción definitiva y posteriormente fue reconocido legalmente.

"La decisión de adoptar un hijo con síndrome de Down, fue algo que hicimos de corazón. Nosotros vimos al bebé que necesitaba amor, nunca pensamos en la patología ni en lo que vendría después."

Bebé con chupón-Imagen tomada de Pixabay

Bebé con chupón-Imagen tomada de Pixabay

UNA NUEVA AVENTURA

"Cuando llegamos a casa, empezó la aventura. Fue saliendo adelante, cada vez más, hasta que llegó el momento de llevarlo al jardín. Decidí quedarme en casa dos años y después, retomé mi trabajo y él empezó el jardín de infancia."

El jardín a donde va Ian queda a tres cuadras de su casa. "Conocimos a un grupo de personas excelentes que nos ayudó con su escolaridad. Este año pasó a sala de cinco. Su maestra especial lo acompaña y es un desafío día a día".

La madre señaló que el habla muy poco y hace un año y medio que dejó los pañales, pero nada fue imposible. "Cuando le cuento la historia a las mamás se emocionan, pero la responsabilidad que tomé es la misma que hubiera asumido con cualquier otro chico. Luchamos para que salga adelante, todos los días es una fiesta porque es todos los días un logro y lo festejamos".

Niño con juguete-Imagen tomada de Pexels

Niño con juguete-Imagen tomada de Pexels

MUCHO MÁS QUE AMOR

Los padres de Ian saben que el niño les da mucho más que amor. Aseguran que él es mucho más de lo que esperaban.

"Él nos da más de lo que nosotros esperábamos. Cuando decidimos la adopción de un nené con discapacidad no pensamos en nada. Su entrega es infinita y como cualquier chico tiene sus cosas, pero es un bebé dulce, bueno. Nosotros ya nos olvidamos de todo lo que pasó antes. Vivimos el día a día con él y lo disfrutamos los tres. No hay manera de comparar lo que él nos da a nosotros."

"La decisión de adoptar tiene que salir del corazón, tenés que tener ganas de que ese ser llegue a tu vida y recibirlo. Hay muchos chicos con discapacidad que quieren y merecen ser adoptados. No es fácil, a veces es desgastante pero es totalmente fructífero. Los chicos están esperando una familia y necesitan ese amor para poder crecer felices".

Bebé gateando-Imagen tomada de Public Domain Picture

Bebé gateando-Imagen tomada de Public Domain Picture

REINA SIN LÍMITES

En otra conmovedora noticia, una chica irlandesa con Síndrome de Down ha hecho historia al convertirse en la reina de un concurso de belleza.

Kate Grant, de 19 años, oriunda de Cookstown en Belfast, participó en el concurso Ultimate Beauty of the World el pasado fin de semana y se fue a casa con uno de los principales premios de la competencia.