Nastasia Urbano: la supermodelo que lo tenía todo y terminó viviendo en las calles

Cuando solo tenía 20 años, la vida de esta mujer de 57 cambió por completo al pasar de ser una chica normal a convertirse en la cara de las marcas más importantes del mundo: Vogue, New Woman, Redbook, Yves Saint Laurent, Guy Laroche y Revlon.

Los amantes del mundo de la moda tal vez recuerden el nombre Nastasia Urbano, una de las supermodelos más aclamadas y contratadas de los años 80, por su estilizada belleza e innegables atributos.

Esta mujer, que podía ganar hasta un millón de dólares por campañas de 20 días, hoy ve el otro lado de la suerte, cuando ni siquiera tiene un lugar propio donde dormir. Y todo se debe a una mala decisión que tomó en el pasado, durante sus días de éxito: enamorarse del hombre equivocado, que terminó por quitarle todo lo que había conseguido.

Nastasia Urbano, hoy y ayer. | Foto: Gofundme

Nastasia Urbano, hoy y ayer. | Foto: Gofundme

Cuando solo tenía 20 años, la vida de esta mujer de 57 cambió por completo al pasar de ser una chica normal, a convertirse en el rostro de las marcas más importantes del mundo: Vogue, New Woman, Redbook, Yves Saint Laurent, Guy Laroche y Revlon.

Esto fue gracias, en parte, al fotógrafo Fabrizio Ferri, quien con los clicks de su cámara profesional la llevó a las principales portadas de revistas de Milán (Italia).

Nastasia Urbano joven. | Foto: YouTube/Swalla

Nastasia Urbano joven. | Foto: YouTube/Swalla

"Viajaba por toda Europa por trabajo, me llamaban de Londres para hacer fotos de catálogo, luego iba a París, me iba muy bien. Era muy apreciada. Entonces me fui a Nueva York, porque en el mundo del modelaje, una vez has hecho Europa, vas a Nueva York a probar", expresó Nastasia.

Ahora su existencia pareciera estar en ruinas, al igual que sus ánimos, al expresar que está cansada de sobrevivir y pedir dinero, y de que la gente que está a su alrededor se aparte de ella.

“…Ya me han desahuciado tres veces. He trabajado limpiando casas, cuidando niños. Ahora estoy en casa de un amigo, Toni, que es un ángel. Pero no puedo instalarme ahí siempre, es por un tiempo. Dentro de unos días, cuando salga de esa casa, me pregunto a dónde voy a ir, estaré con mi carrito, mis cuatro cosas, y dónde voy a dormir”, expresó Urbano.

Imagen actual de Nastasia Urbano. | Foto: YouTube/Daniel Mirabal

Imagen actual de Nastasia Urbano. | Foto: YouTube/Daniel Mirabal

Con respecto a sus hijos, prefiere no molestarlos. En cambio, quiere demostrarles que puede salir adelante con sus propios métodos, con los que podría comprar una casa en donde sus nietos podrían quedarse y merendar las ricas galletas que ella aprendió a hacer.

Es aquí donde entra la nobleza de Daniel Mirabal, quien parece ser un gran amigo de ella, ya que su iniciativa de exponer el problema de la exsupermodelo en la página GoFundMe ha hecho que miles de personas conozcan su caso.

“Todos los amigos y colegas que la conocen saben que haría lo mismo por cualquier otra persona si las circunstancias fueran diferentes. Nastasia sigue siendo la misma mujer dulce, simpática, generosa y noble que cuando tenía 20 años. Sólo que ahora ya no puede volar”, escribió Mirabal.

Este hombre aclaró que creó la campaña para ayudar a su amiga y que aunque se haya lanzado con su nombre, el número de cuenta que aparece para recaudar los fondos es el de Nastasia Urbano.

“Podríamos mostrarle al mundo que no siempre debes permitir que un ave del paraíso sea destruida solo porque tienen alas rotas. Podemos curarlos y ayudarles a volar de nuevo. ¿Crees en las segundas oportunidades?”, reflexionó.

Hace un año, una mujer en situación de calle también causó sensación en las redes sociales, cuando la compararon con la madre del cantante Luis Miguel, Marcela Bastieri, de quien ni su propio hijo conoce su paradero.

Esto ocurrió días antes del estreno de la exitosa autobiografía del intérprete mexicano, en Netflix, lo que le restó protagonismo a su logro, ya que todos hablaban era de la misteriosa mujer que fue vista en las calles de Buenos Aires, Argentina, y era “idéntica” a su progenitora.