Así denunció Marisol la humillación y los abusos que sufrió cuando era niña

La actriz y cantante española Pepa Flores, reconocida por su nombre artístico ‘Marisol’, fue la niña prodigio más idolatrada de los años 60. Y sigue siendo idolatrada como la mayor estrella de la historia del cine español, a pesar de que decidió dejar atrás su vida pública para sumergirse en el anonimato.

Lo que muchos no sabían, hasta que una serie de entrevistas de la revista Interviú lo hizo público en 1979, era que Josefa Flores Morales (su nombre de nacimiento) había sido abusada física y sexualmente desde que era niña y que toda su convivencia con su representante y mánager, Manuel Goyanes, fue una tortura.

Su debut, cuando tenía 8 años, ocurrió cuando el empresario la contrató junto a siete niñas más para formar un grupo de música y hacer una gira por todo el país. “Me llevaban a un chalet del Viso y allí había gente importante, gente del régimen, a verme desnuda, a mí y a otras niñas”.

Era la segunda vez que Pepa Flores contaba esta dolorosa historia. En la primera, la hizo ante Francisco Umbral, para un proyecto de biografía que nunca se publicó. Hasta que en 1970 se abrió con su amigo, el periodista de investigación José Luis Morales, de Interviú.

Con los ojos cuadrados debió haber quedado el reportero cuando Flores le contó que a los 8 años le tocaba dormir con una mujer que tenía Goyanes, “una tal Encarna”. Ella la golpeaba sin motivos y la humillaba cada vez que podía. Pero eso no es todo…

“Cuando yo dormía con aquella tía, el empresario se acostaba con ella y hacían de todo. Así que cuando llegué a Madrid estaba ya más rascada que la estera de un baño. ¡Fíjate tú! Y querían hacer de mí el modelo de niña inocente, conformista y buena, para que fuera la referencia de todos los niños de nuestra generación”, narró Marisol.

Asimismo, le explicó al periodista cómo se convirtió con los años en el negocio más rentable de Manuel Goyanes, después de que este llegara a un acuerdo económico con sus padres y por el que se tuvo que instalar en la casa del representante. Este le tiñó el cabello de rubio y le operó la nariz.

“Yo estaba como secuestrada. Cuando ya siendo mayor quería conocer chicos me lo prohibían. Y si de los que conocía me gustaba alguno, me lo aislaban inmediatamente. Yo era intocable, ¿entiendes?, era su negocio”.

También contó cómo fue manoseada por un fotógrafo, amigo de Manuel Goyanes, que la amenazaba para que no dijera nada. Pero un día, ella y otras chicas encontraron fotos de niñas con los ojos vendados en la cocina de revelado, y cuando se lo contaron al empresario, él ni se inmutó.

Toda su tragedia la llevó a intentar suicidio en dos ocasiones. Ahora, la Pepa Flores de 71 años, que vive en Málaga, se convirtió en una luchadora más por los derechos de la mujer en la industria del cine y el espectáculo en España.

Otra de las historias que también aparecen en estas entrevistas y que te dejará asombrado, es cuando Marisol se casó con el hijo de su jefe, Carlos Goyanes (quien ahora es su exmarido).

En esta ocasión, ella contó que su suegro se molestó muchísimo por la unión, pero no por miedo de perder a su chico, sino por el riesgo de perderla a ella.