Rara infección en la médula espinal deja paralizada a una atleta de 14 años en pocas horas

A inicios de enero de este año, la adolescente llegó al Children's Healthcare de Atlanta, para dar inicio a su tratamiento. Para ese entonces no tenía sensación ni movimiento de cintura para abajo.

Sydney Fowler era una chica con el mundo a sus pies. Criada en la costa de California del Sur (Florida, Estados Unidos), vivía como la típica chica de la playa: saliendo con sus amigos y practicando al menos tres deportes: voleibol, karate y CrossFit.

A los 14 años, ya pertenecía al 9° mejor equipo de voleibol femenino del país, pero todo se esfumó de un día para otro, cuando dejó de sentir sus piernas.

Era 18 de diciembre de 2018 cuando Sydney sintió un fuerte dolor en el corazón y en la espalda, lo que la llevó a emergencias, pero el médico que la atendió solo le dio ibuprofeno, pensando que se trataba de un esguince.

Lo que ignoró este galeno era que en medio de la columna vertebral de la adolescente se estaba desarrollando una infección importante por estafilococos.

"Comencé a no sentir mis piernas. Estaba pateando (le mandaba la señal a su cerebro), pero no lo estaba haciendo (las piernas no le respondían)", explicó Sydney Fowler.

Gracias a la preocupación de sus padres, la joven fue referida al pediatra, que rápidamente llegó al diagnóstico antes mencionado y los médicos procedieron con dos cirugías espinales y antibióticos potentes que detuvieron la infección.

Infortunadamente, la inflamación comprimió la médula espinal de la deportista, y para revertir este efecto debía cumplir con un riguroso tratamiento fisioterapéutico.

A inicios de enero de este año, Sydney llegó al Children's Healthcare de Atlanta. Para ese entonces no tenía sensación ni movimiento de la cintura para abajo.

Pero esta chica no es de las que renuncia cuando las cosas se ponen difíciles, como todo deportista. Y es que tras cinco importantes meses de ejercicios en la piscina de terapia acuática de Scottish Rite, la voleibolista ha comenzado a ver el progreso.

Recientemente, mientras su equipo de voleibol estaba de visita, Sydney descubrió que podía mover los dedos de los pies. "Dijeron que fue realmente alentador, dado que solo han pasado cinco meses", expresó muy contenta.

Esta fuerte jovencita tiene muchas ganas de volver a caminar y día tras día trabaja para lograr lo que se ha convertido en su sueño más anhelado.

Ojo de mujer. | Foto: Pixabay

Ojo de mujer. | Foto: Pixabay

Casos como el de Sydney Fowler, en el que una infección repentina acaba con la vida de la gente como la conocía, se han visto anteriormente. Entre ellos está el de una mujer española que casi queda ciega debido a una bacteria que contrajo a través de su lente de contacto.

La afectada usaba lentes desde muy joven por su problema de miopía. Tras su diagnóstico, la familia no se apartó ni un segundo de ella.