Alberto Olmedo: las últimas horas del humorista argentino antes de caer de aquel piso 11

31 años han pasado desde el trágico día en el cual la vida de Alberto Olmedo finalizó en un hecho que aún no ha sido esclarecido del todo.

Alberto Olmedo era conocido por ser un hombre muy gentil, eso lo llevó a ganarse el corazón de su entorno además de sus seguidores, Olmedo cayó del undécimo piso de un edificio en Mar del Plata donde se encontraba.

Durante su carrera ganó varias amistades pero quizás la más importante para él fue la de Delfor Medina, quien lo acompañó en sus momentos más complicados y él supo retribuir esa deferencia.

FINAL INESPERADO

Un 24 de agosto de 1933 la risa se apagó en Argentina, cuando Olmedo cayó del balcón de un piso 11 del Maral 39 de Mar del Plata. Ese verano comenzó con la muerte de Alicia Muñiz y terminó con "El rey de la risa" sin vida, en el jardín calle Boulevard Marítimo al 3600 a las 8.30 de la mañana.

Fue entonces cuando nació su leyenda, pues su labor sentó un antes y un después en el espectáculo argentino, cuya audiencia tuvo que despedirse del comediante que dejó este plano trágicamente a los 54 años.

SUS ÚLTIMAS HORAS

Ese 24 de agosto Alberto disfrutaba del cumpleaños de Herrara, mientras comía con su hijo, pero entrada la madrugada algunos vecinos escucharon gritos.

"El Negro" se había montado a caballito en el balcón mientras sus compañeros le gritaban que se bajara, poco después el actor estaba tirado en el jardín, con el torso descubierto y la mirada al cielo con la boca abierta.

Muchos le atribuyeron su muerte a excesos por la condición en la que fue hallado su cadáver, que fue el protagonista de muchas fotos subidas de tono.

CARRERA EXITOSA

La carrera de “El Negro Olmedo” fue paulatinamente creciendo, desde pequeños papeles como el de 1959, en "Gringalet", que dirigió Rubén Cavallotti y fue protagonizada por Graciela Borges, Raúl Rossi y Beatriz Taibo.

Luego de otros papeles secundarios llegó su primer protagónico en “Las Aventuras del Capitán Piluso", después, filmó "Hotel Alojamiento", "El Andador" y otras de gran aceptación que lo llevaron al tope de la popularidad.

A pesar de su éxito en el cine, su gran amor fue la televisión donde trabajó en casi todas las ramas que pueden realizarse, incluso fue maquillista hasta lograr su gran oportunidad, allí logró participar en "No Toca Botón", "Operación Ja Ja", con sus maravillosas interpretaciones de Rucúcu, un genial y absurdo presentador; y también el gran Gral. González.

AMISTAD ENTRAÑABLE

Durante su vida Olmedo estuvo casado con Judith que trabajaba en un canal donde él trabajó, con ella tuvo tres hijos, luego volvió a casarse, esta vez con Tita Rousse con la que tuvo dos hijos más, también estuvo relacionado con la vedette Nancy Herrera.

Sin embargo la persona que lo acompàño por muchos años fue su gran amigo Delfor, él fue el único que lo acompañó un día que se desmayó prolongadamente, tanto que tuvieron que llevarlo a un centro clínico donde luego de 7 horas de atención fue dado de alta, durante todo ese tiempo Medina no se despegó de su lado, algo que Olmedo nunca olvidó.

Tanto que a Medina en una ocasión no le renovaron el contrato en el canal donde laboraba Olmedo, esto llevó a Alberto a llegar a la oficina del gerente artístico para exigirle que contratara a Medina sino el no firmaría su contrato, gesto que Delfor agradecería pero aconsejo al actor a firmar su contrato.

A pesar de los años que han pasado desde su muerte sigue en el corazón de los argentinos, otra artista que dejó su huella fue su compañera de trabajo en "Gringalet", Beatriz Taibo la cual recientemente murió a sus 86 años.

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