Padre ruega a la gente que "diga algo" frente a la violencia en doloroso funeral de Lesandro Guzmán

El cura pidió a la comunidad que tome acción ante los actos de violencia en las calles.

Según informó CBS News, miles de personas se despidieron de Lesandro Guzmán-Feliz, de 15 años, el pasado miércoles. El menor fue brutalmente apuñalado hasta la muerte la semana pasada, impactando a la comunidad en el Bronx.

Seis sospechosos fueron extraditados de Nueva Jersey y comparecieron ante el tribunal para enfrentar cargos de asesinato.

El funeral del joven, conocido cariñosamente como Junior, se llevó a cabo en la iglesia Lady of Mount Carmel en el Bronx. Él fue atacado por una pandilla de hombres frente a una bodega el 20 de junio.

Se desplomó y murió mientras corría a un hospital cercano después de haber sido apuñalado y cortado en el cuello con un machete.

"Estamos aquí reunidos en estado de shock, silencio y dolor", dijo el reverendo David Guzmán.

"Hoy nos cubre una sombra de tristeza, a la familia de Lesandro, al Bronx, pero también a la ciudad de Nueva York y al mundo entero".

El cura también pidió a la comunidad que tome acción ante los actos de violencia en las calles.

“Una y otra vez, hemos pasado por tantas tragedias en este país y en el Bronx”, dijo. “Para proteger la vida de nuestra gente. Estar de guardia todo el tiempo. Para evitar otra tragedia.

"Es posible, hermanos y hermanas, prevenirlo. Tenemos amigos, redes sociales, sabemos cómo”, continuó.

“Jóvenes aquí, tengan valor. Como decimos en Nueva York. Si ves algo, di algo, no solo tomes el video, haz algo”.

El funeral terminó con una multitud de cientos de personas afuera de la iglesia gritando "¡Justicia para Junior!"

Las declaraciones del cura vienen luego de que un material audiovisual que recorrió las redes sociales y los medios confirmara que ninguna de las personas que estaba en las cercanías, ni los empleados de la bodega “Zesarina Grocery”, ni vecinos de la zona de Belmont intervinieron para evitar la muerte de Junior.

En el negocio, el dispensador no permitió que Junior se escondiera tras el mostrador al verlo malherido, según consta en videos de vigilancia.

Por otro lado, algunos residentes grabaron desde sus apartamentos mientras el menor se desangraba en el exterior del deli sin hacer nada.

El padre del niño se encontraba entre sus seres queridos con camisetas de los Yankees, un equipo al que su hijo admiraba apasionadamente, informa CBS News York.

Guzmán-Feliz fue recordado como un niño alegre que amaba la pizza de pepperoni, los videojuegos y tenía la pasión de convertirse algún día en un oficial de policía.

"Aquí hay una madre pasando por lo más difícil que alguien podría pasar", dijo el padre Jonathan Morris a CBS New York.

"Ella quiere justicia para Junior pero también dice no a las represalias, diciendo no a la venganza".

Ocho sospechosos han sido arrestados por homicidio, homicidio involuntario y cargos de asalto de pandillas, incluidos seis que fueron extraditados de Nueva Jersey el pasado miércoles.

Las autoridades dijeron que los sospechosos son miembros de la pandilla Trinitarios: Kevin Álvarez, 19, Elvin García, 23, José Muñiz, 21, José Tavárez, 21, Jonaiki Martínez-Estrella, 24, Daniel Fernández, 21, Manuel Rivera, 18, y Antonio. Hernández-Santiago, 24.

Miembros de la familia del adolescente volvieron al monumento en la bodega después del funeral del miércoles 25 de junio para encender más velas para "Junior".

Pidieron privacidad ya que los seres queridos del menor de 15 años continúan lamentando su muerte.

Dijeron que Guzmán-Feliz, que soñaba con convertirse en un oficial de policía y que era miembro del programa Explorers del Departamento de Policía de Nueva York, podría haber sido el blanco equivocado de la pandilla.

"Quería salvar a la gente", dijo John Grace a CBS New York, un oficial de policía auxiliar en el 45to precinto. "Ese era su deseo, el de convertirse en policía".