Pesaba más de 300 kilos y los médicos le dieron 3 meses de vida. Él cambió su vida y perdió más de 200 kg

Un hombre rebajó unas increíbles 500 libras (227 kilos) en tan solo 3 años, luego de que los médicos le dijeron que solo le quedaban 3 meses de vida.

Si Stanley Hollar no hubiese cambiado drásticamente su estilo de vida, ya tendría varios años muerto. Pero él se propuso vivir y para ello se sometió a un riguroso régimen que lo salvó de una temprana tumba.  

Las imágenes muestran a Hollar, de 42 años y oriundo de Rushville, Indiana, pesando 678 libras (307,53 kg) antes de su dramática transformación, que lo llevó a un peso actual mucho más saludable, de 190 libras (86,18 kg).

Según informó Daily Mail, a Stanley, quien dice que siempre ha tenido problemas de peso desde la infancia, tuvieron que amputarse la pierna en 1996, mientras cursaba su segundo año en el Kentucky Christian College.

La drástica medida fue tomada después de que sufriera una lesión grave mientras participaba en un juego de fútbol sala.

"En febrero de 2015, cuando estaba en mi punto más alto y desarrollaba problemas médicos importantes (…) el médico dijo que necesitaba bajar de peso o que estaría muerto antes de cumplir 40 años", dijo Stanley.

Para Hollar, el peso siempre ha sido un problema. Era grande incluso cuando era un niño pequeño y pesaba casi 100 libras cuando tenía cinco años en el jardín de infantes.

"Es algo con lo que he vivido toda mi vida, pero era algo normal para mí y no algo con lo que realmente luché. Mi familia intentó decir algo varias veces, pero fueron muchas palabras y no muchas acciones”.

Stanley explica que si le hubieran preguntado antes de su pérdida de peso cómo me sentía acerca de su cuerpo, hubiera dicho que estaba y se sentía bien, “pero ahora puedo ver que me estaba mintiendo a mí mismo. Era realmente miserable y simplemente no sabía nada mejor”.

Después de adaptarse a su nueva vida como amputado, Stanley se graduó de la universidad en Educación y comenzó a trabajar como maestro sustituto en su vieja escuela, donde todavía trabaja hasta el día de hoy.

Sin embargo, sus problemas de peso continuaron hasta que tuvo una seria conversación con su médico en febrero de 2015, quien le vaticinó 3 meses de vida. Fuen entonces cuando tomó la determinación de sanar.

“En el primer año arrojé 250 libras, la mitad de las cuales era a través de diuréticos pesados ​​donde los médicos drenaban el exceso de líquido y agua y la otra mitad a través del ejercicio regular y ligero", contó Stanley.

"Luego tuve una cirugía bariátrica que comenzó otra pérdida de peso rápida, y después comencé a ir al gimnasio y perdí el resto del peso para llegar a mi tamaño actual”.

Ahora Stanley entrena cinco días a la semana y trata de caminar los sábados y domingos. Incluso cuando hace frío, improvisa dando vueltas alrededor de la mesa o de la casa.

"Mi dieta también es mucho mejor. Mientras que antes comía la basura habitual, comida para llevar, bocadillos azucarados y bebidas, ahora tengo comidas simples con algún tipo de proteína con mucha fruta y verdura durante todo el día”.

En la actualidad, Hollar se siente mucho mejor con su cuerpo, pero todavía está en un estado de cambio. Ha recorrido un largo camino en un corto período de tiempo, pero lamentablemente ahora tiene exceso de piel en todas partes.

Para poder volver a caminar necesita quitar la piel alrededor del muslo.

Y para que su nueva pierna se ajuste adecuadamente, necesita estar ajustada a la piel, lo que simplemente no es posible en este momento.

“Si Dios quiere, todavía tengo una vida muy larga por delante”, señaló.