Anciano de 96 años vivía abandonado en una casa sucia e infestada con cientos de ratas

Las autoridades del condado de Ventura recibieron la denuncia sobre un anciano viviendo en condiciones infrahumanas. Lo que consiguieron sobrepasó sus sospechas.

Catherine Ann Vandermaesen, de 65 años se rehusó el permitir a las autoridades locales entrar a su hogar para constatar las condiciones bajo las que vivían ella y su familia. Aunque al principio los agentes se limitaron a observar desde afuera, volvieron con una orden de revisión junto a denuncias recibidas que estaban totalmente fundamentadas.

Al entrar a la casa de Catherine se percataron de la situación antihigiénica en la que se encontraba la vivienda, dentro de ella estaba su padre de 96 años y su de 74.

UNA JUNGLA DE CONCRETO

El lugar parecía el escenario de una película de terror, inmundicia por doquier, se pudo apreciar que un gran número de animales, desperdicio humano y animal hacían casi imposible la revisión y estadía de las autoridades.

Se pudo constatar la presencia de 8 perros, 2 conejos, un gato y 55 ratas domesticadas, además de más de un centenar de roedores no domesticados los cuales en su totalidad fueron desalojados de la vivienda donde vivían los dos ancianos y Vandermaesen.

Rata / Imagen tomada de: Pixabay

Rata / Imagen tomada de: Pixabay

“Vandermaesen permitió o causó a propósito que la salud de su anciano padre se viera afectada”, así lo comentaron las autoridades las cuales pusieron bajo arresto a Catherine con la acusación de cargos de abuso de un anciano y un cargo menor de abandono de animales.

LOS ANCIANOS NECESITAN AYUDA

“Ante esta situación insalubre y altamente peligrosa para un par de ancianos,era totalmente inhabitable y un peligro para sus ocupantes y los animales” declaró un agente de la ley de la localidad norteamericana.

Rata / Imagen tomada de: Pixabay

Rata / Imagen tomada de: Pixabay

El hombre de 96 y la mujer de 74 fueron trasladados a la orden de los servicios sociales del condado de Ventura, el padre de Catherine necesita una silla de ruedas para desplazarse, ellos tendrán un hogar temporal mientras se dictamina cuál será su destino.

Vandermaesen está bajo custodia y espera su respectivo proceso y sentencia, este tipo de abuso se observa mucho en zonas rurales como este caso, los abusos son una forma de demostrar los escasos valores que se tienen, así como el hombre que lanzó un balde de agua fría a un indigente dormido fuera del restaurante donde éste labora.